Entre las muchas especialidades que se pueden degustar en nuestro restaurante para celebrar bodas en Bilbao están las croquetas de chistorra. Porque comer croquetas de jamón o de carne ya es algo que hacemos habitualmente en casa, pero con esta receta se da una vuelta de tuerca al plato de croquetas que tanto gustan en casi cualquier rincón del mundo.

Y es que la combinación de esta masa inventada por la cocina francesa en 1691 con un embutido tan particular y sabroso como la chistorra, elaborado con carne picada de cerdo y vacuno, panceta, tocino y abundante pimentón, da un resultado difícilmente superable. Porque en Tamarises Izarra sabemos que la calidad de un restaurante se puede demostrar por la forma de hacer croquetas, si resultan tiernas y cremosas por dentro, pero bien doraditas por fuera.

Dijo el escritor y periodista Ramón Gómez de la Serna que las croquetas deberían tener hueso, para que pudiéramos llevar la cuenta de las que comemos. Una frase que en el restaurante para celebrar bodas en Bilbao podríamos perfectamente recordar a nuestros clientes cuando solicitan repetir de nuestras ya famosas croquetas de chistorra.

Para la elaboración de estas croquetas no hay mucho más misterio que si se realizaran con otro ingrediente. Hay que quitar la piel a la chistorra, cocinarla y que suelte la mayor parte de la grasa, para después añadir la cebolla, hasta que se sofría. Después se añade la harina, leche y sal para formar la masa, que se deja reposar durante unos 15 minutos, antes de comenzar a preparar las croquetas en sí, cuyo proceso se ha repetido en tantas casas españolas durante décadas.